Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
La gente mala se muere de vejez.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Hablando mal y pronto.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
El que tiene es el que pierde.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Una obra mala, con una buena se paga.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
A chica boca, chica sopa.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Di mentira, y sacarás verdad.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Compañía, ni con la cobija.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Lo que va viene.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.