Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Si te queda el saco.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Eso es como pedirle peras al olmo.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Al son que te tañan, a ése baila.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Dios nos libre de un ya está hecho.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
Al asno lerdo, arriero loco.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Siempre la cuba huele a la uva.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Gato con guantes no caza ratones.
Cada ollero alaba su puchero.
Dos es compañía, tres multitud.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
En gran casa, gran gasto se amasa.
A la fuerza ahorcan.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Estás más perdido que un juey bizco.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Primero la firmita y luego la camita.
Ruego de Rey, mandato es.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Buscarle cinco pies al gato.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
La yucas solo producen bajo la tierra.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.