Cada cabeza es un mundo.
Sarna con gusto no pica.
El más avisado cae.
Caranga resucitada pica muy duro.
No solo de pan vive el hombre.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Puso pies en polvorosa.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Donde pan comes migas quedan.
Demasiada amistad genera enfados
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Mujer con toca, dos veces si.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
En lo ajeno, reina la desgracia.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Agua al higo, que ha llovido.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Por los cuernos se agarra el toro.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
De tal palo tal astilla.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Santo que mea, maldito sea.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Hay amores que matan.
Un día de obra, un mes de escoba.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Donde ajos ha, vino habrá.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.