Por enero florece el romero.
Espéjate para que veas cómo eres.
Por el árbol se conoce el fruto.
No tires piedras sobre tu tejado.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
A la de tres va la vencida.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Si se rasca, es porque le pica.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Ese huevo, quiere sal.
Ofrecer el oro y el moro.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Hablar bajo y obrar alto.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El que no corre, vuela.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Una manzana roja invita piedras.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Piedra movediza no cría moho.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
La lengua queda y los ojos listos.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
De sabios es cambiar de parecer.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A un traidor, dos alevosos.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.