El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Robles y pinos, todos son primos.
Dios no desampara a sus hijos.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Dios castiga sin dar voces.
Confesión hecha, penitencia espera.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Cada cual mire por su cuchar.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
El vino en jarro cura el catarro.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Por San Andrés, corderillos tres.
Sigue los impulsos de tu corazón
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Codicia mala a Dios no engaña.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Hijos casados, trabajo doble.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Estar como las putas en cuaresma.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Ruego de Rey, mandato es.
Hay más santos que nichos.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar