Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Mano de santo cura como por encanto.
La necesidad tiene cara de hereje.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Teta de noviciado.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Casa ordenada, casa salvada.
La Cruz, la viña reluz.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
En ningún apostolado falta un judas.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Cinco puercos son manada.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Compañía de dos, compañía de Dios.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Santo Tomé, ver y creer.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Casarás y amansarás.