Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Malos reyes, muchas leyes.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Cada cual es rey en su casa.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Arma de Dios es Cristo.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Pecado callado, medio perdonado.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Al buen callar, llaman Santo.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
El hábito es una camisa de hierro.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Reyes y mujeres no agradecen.
No se cazan liebres tocando almireces.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Santo que no es visto no es adorado.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
A la zorra, candilazo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
A candil muerto, todo es prieto.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
A padre avaro, hijo pródigo.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.