Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
El sexo nos hace perder la cabeza
A la mujer y a la mula, vara dura.
A padre avaro, hijo pródigo.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Niños y viejos, todos son parejos.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Hombre osado, bien afortunado.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
A viña vieja, amo nuevo.
No hay ladrón sin encubridor.
Quien te adula, te traiciona.
No ser escaparate de nadie.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
El que coge la vela es porque es cofrade.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Los sordos no oyen, pero componen.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
Creer a pie juntillas.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
El vino es la teta del viejo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.