Ligera de cascos.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
No es posible defenderse del aburrimiento
A secreto agravio, secreta venganza.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
De los hombres se hacen los obispos.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Al hombre valiente, espada corta.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Cuando masques, no chasques.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Peor es mascar lauchas
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Hombre harto, no es comilón.
Estar en tres y dos.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Zapatero a tus zapatos.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Hasta los animales se fastidian.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Els lladres grans enforquen als petits.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Por un gato que maté, me llamaron matagatos.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.