Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Bien o mal, casado nos han.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Hacienda de pluma, poco dura.
Las paredes oyen.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
La cascara guarda el palo.
Pan y vino andan camino.
Estoy hasta las manos.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Casa vieja todo es goteras.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
El que mucho habla, mucho yerra.
Cada cual es hijo de sus obras.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Colgar los guayos.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Buena olla y mal testamento.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
A manos frías, corazón ardiente.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Casado por amores, casado con dolores.
Quien hace, aplace.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Los reyes tienen los brazos largos.