Enero mes torrendero.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Del buen vecino sale el buen amigo.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Cada cual en su corral.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
El otoño de lo bello, es bello.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Enero desaloja las camas
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Habló de putas "La Tacones".
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Este se mete como Juan por su casa.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Quien ríe y canta su mal espanta
De los muertos no se hable sino bien.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Cada casa es un caso.
Cinco puercos son manada.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.