Los reyes tienen los brazos largos.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Demasiada amistad genera enfados
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
A nadie le amarga un dulce.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Aquel que guarda siempre tiene.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El más cuerdo, más callado.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Boca de verdades, cien enemistades.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Hacer oídos de mercader.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
A liebre ida, palos al cubil.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Lobos de la misma camada.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Nada sabe su violín y todos los sones toca
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Donde mores no enamores.
Por los cuernos se agarra el toro.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Dulce y vino, borracho fino.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A batallas de amor, campo de plumas.
Loquillo y los Trogloditas.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)