A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
A donde va la gente, va Vicente.
La iglesia a diez pasos y a doscientos la taberna, más cerca está la taberna que la iglesia.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El demonio no duerme.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
A la fuerza ahorcan.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Asno con hambre, cardos come.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Dos testigos matan a un hombre.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
A cada santo le llega su día.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
De casa del abad, comer y llevar.
Más pija que el Don Bosco.
Quien te altera te controla.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
De que mueren los quemados más que de puritito ardor.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.