Necios y gatos son desconfiados.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El mundo es de los audaces.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
No comas ansias.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Bien urde quien bien trama.
Quien nada guardó, nada encontró.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Cuentas claras, amistades largas.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Dos no discuten si uno no quiere.
Necio que calla por sabio que pasa.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Apaga la luz, Mañosón!
A amo ruin, mozo malsín.
Cazador, mentidor.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Quien no sabe, no vale nada.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Secreto de tres, secreto no es.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
A quien presta nada le resta.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Cada necio quiere dar su consejo.
Quien tenga tiempo que no espere
Vive tu vida y no la de los demás.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.