El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Los pensamientos no tienen fronteras
Hombre osado, bien afortunado.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
¡Se nos creció el enano!
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
La conciencia vale por cien testigos.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Alegrías secretas, candela muerta.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
De bajada todos los santos ayudan
El que pueda ser libre no sea cautivo.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Santo que mea, maldito sea.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Palabras señaladas no quieren testigos.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Bien ora quien bien obra.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
El mundo es de la gente activa
De solo aire no vive nadie.
Siempre ayuda la verdad.
El que nada duda, nada sabe.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Jodido pero contento.
Los frailes en jubón, hombres son.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Putas y frailes andan a pares.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.