Dios es la medida de todas las cosas.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
Cazador y cazado confían en Dios.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Asno de dos, válgale Dios.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Moro viejo, mal cristiano.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Dar al olvido.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Quien bien ata, bien desata.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Amigos pobres, amigos olvidados
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Amistad que murió, nunca renació.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Quien sabe adular sabe calumniar.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Para creer hay que querer creer
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Amar y saber, todo no puede ser.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea