De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Ante Dios, todos somos iguales.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Los bienes son para remediar los males.
La falsa imaginación te enseña que cosas tales como la luz y la sombra, el largo y el alto, lo blanco y lo negro son diferentes y tienen que ser discriminadas; pero ellas no son independientes una de la otra; ellas son aspectos diferentes de la misma cosa, ellos son conceptos de relación, no la realidad.?
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Todo tiene un fin.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Idos y muertos es lo mesmo.
Quien no sabe, no vale nada.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Ávila, santos y cantos.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
A tal amo tal criado.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
A amo ruin, mozo malsín.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Dios nos libre de un ya está hecho.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Un huésped constante nunca es bienvenido.