Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Limando se consigue de una piedra una aguja
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
El tiempo todo lo amansa.
No somos ríos, para no volver atrás.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Toda desgracia es una lección.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Es mejor deber dinero y no favores.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Vivir juntado es igual que casado.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Carta echada, no puede ser retirada.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy