Mata, que Dios perdona.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
No tropieza quien no anda.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Más vale despedirse que ser despedido.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Al engaño, con engaño.
El que calla, otorga.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Padre diestro, el mejor maestro.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Haz lo que creas que está bien.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Dama tocada, dama jugada.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Quien calla otorga
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
El corazón del justo, piensa para responder.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Donde hay confianza, da asco.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Mal se juzga al caballo desde la silla
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Lo bien hecho bien parece.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
El hombre es para el hombre un espejo.
La comprensión siempre llega más tarde.
En casa del que jura, no faltará desventura.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
El amor vence todo.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Tras la fortuna guía el favor.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Casa de mantener, castillo de defender.