La fe no tiene miedo.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Aguas de Abril, vengan mil.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
A mucho vino, poco tino.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Agua vertida, mujer parida.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
El primer deber del amor es escuchar.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Año de nieves, año de bienes.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
No jales que descobijas.
Si ofendes serás ofendido
Año de brevas, nunca lo veas.
Arca abierta al ladrón espera.
Quien cerca halla, cerca calla.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.