Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Cada cual decía del amor que tenía.
Alforjas llenas quitan las penas.
Del joven voy, del viejo vengo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Consejo tardío, consejo baldío.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Con buenos modos se consigue todo
Hasta el final nadie es dichoso.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Música y flores, galas de amores.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
A consejo de ruin, campana de madera.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
A la par es negar y tarde dar.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Al mal amor, puñaladas.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
De perdidos, al río.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Pedir las perlas de la virgen.
Mano de santo cura como por encanto.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Cartas cantan.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
El amor es el premio del amor