Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Ayudaté y serás ayudado.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Buena condición vale más que discreción.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
La manda del bueno no es de perder.
Confía en lo que ves
A batallas de amor, campo de plumas.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Tierra por medio, para poner remedio.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Abrojos, abren ojos.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Confesión obligada, no vale nada.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
La alegría alarga la vida.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.