Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Casa de muchos, casa de sucios.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Cazador, mentidor.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Para pan y pescado, chocho parado.
Tres al saco y el saco en tierra.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Al potro que le alabe otro.
Dar gusto da gusto.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Artero, artero, más non buen caballero.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Matar dos pájaros de un tiro.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Al agradecido, más de lo pedido.
Atente al santo y no le reces.
¿De que vas, Santo Tomas?
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
A cada santo su vela
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Te casaste, te frego.