Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Cada pez en su agua.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Jugar y perder bien puede suceder.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Presto rico, presto pobre.
Cuanto menos bulto más claridad.
No pasa seguro quien corre por el muro.
Llaga incurable, vida miserable.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Agua cara siempre es mala.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Una sola vez no es costumbre.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
La que no baile, de la boda se marche.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Le dan la mano y se toma el pie.
Principio quieren las cosas.
También los secretarios echan borrones.