Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.
A mal Cristo, mucha sangre.
Nadie es sabio en todas partes.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
A quien has de acallar, has de halagar.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
No fío, porque pierdo lo mío.
Nada que sea violento será permanente.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Como no soy ningún río Tajo, lo mismo corro para arriba que para abajo.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
La lima, lima a la lima.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
A mucho amor, mucho perdón.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Harina mala, mal pan amasa.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Nunca falta un borracho en una vela.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
De uvas a peras.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
A ese andar, llévalos mi baca.
Febrero, rato malo y rato bueno.
No hay dos sin tres.
Después del gusto, que venga el susto.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Lo barato es caro cuando no es necesario.