Pierde enseguida el que desespera por ganar
Lo que hay en España, es de los españoles.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Si no fuera por Abril, no habría año vil.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Donde hay hambre no hay pan duro.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Siempre es mejor el camino más corto.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Quien quita lo que da, al infierno va.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
El que bien te quiere no te engaña.
A golpe de mar, pecho sereno.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
A lo que no puedas, no te atrevas.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
No hay moros en la costa.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Le dan la mano, y se coge el codo.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
La mala hierba, presto crece.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Secreto de tres, secreto no es.
Nunca falta un roto para un descosido.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Cada uno dice quién es.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.