A la mula vieja, alivialé la reja.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Indio muerto no tira flecha.
El monte tiene ojo.
Quien canta, su mal eta.
A buena hora pidió el rey gachas.
Tanto nadar para morir en la orilla.
La puerca tira del tapón
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
A buey viejo, pasto tierno.
Ama el sol, el que tiene sombra
Plata en mano, culo en tierra.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Dios da, nunca vende.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Una deuda, veinte engendra.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Idos y muertos es lo mesmo.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Confía en lo que ves
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El temor modifica tu conducta.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Al loco y al fraile, aire.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
A cada lechón le llega su noche buena.