Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Quien la haga que la pague.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Aire gallego, escoba del cielo.
Las palabras se las lleva el viento.
Además de cornudos, apaleados.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Bien casada, o bien quedada.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Araña muerta, visita cierta.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Pan duro, pero seguro.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Puta y chata, con lo segundo basta.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Mujer desnalgada es hombre.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Mojarse el potito.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Estoy hasta las manos.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
No saber una jota.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Vereda no cría hierba.
Aire colado, a muchos ha matado.