Quien calladamente arde, más se quema.
Cada cual mire por su cuchar.
La necesidad conduce a Dios.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
A roma va, dinero llevará.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Quien busca, halla.
El que come y canta algún sentido le falta.
Haz bien y no mires a quien.
Cada cual ha de llevar su carga.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Artero, artero, más non buen caballero.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Antes es Dios que los santos.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Dios es más grande que el mundo.
Baila Antón según le hacen el son.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Año hortelano, más paja que grano.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Bastante colabora quien no entorpece.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
El ladrón juzga por su condición.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
A barba moza, vergüenza poca.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Barba bien bañada, medio rapada.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.