El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
No da quien tiene, sino quien quiere.
El ceremonial es el humo de la amistad
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Jeremías llora sus penas y no las mías.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Hijos casados, duelos doblados.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
En ningún apostolado falta un judas.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
El harto no se acuerda del ayuno.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
A Dios, lo mejor.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
De higos a brevas, larga las lleva.
El hombre haragán trabaja solo al final.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Justo peca en arca abierta.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Dichosos los ojos que te ven.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Tal padre, tal hijo.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.