Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
El ceremonial es el humo de la amistad
No da quien tiene, sino quien quiere.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
De padre carpintero, hijo zoquete.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
En ningún apostolado falta un judas.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Hijos casados, duelos doblados.
A Dios, lo mejor.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
El harto no se acuerda del ayuno.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Justo peca en arca abierta.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
De higos a brevas, larga las lleva.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Tal padre, tal hijo.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Dichosos los ojos que te ven.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.