Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
No hay hombre sin hombres.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Vive y deja vivir.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Muchas hormigas matan un camello.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Acabada la misa, se parten las obladas.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Un loco hace ciento.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Yo te hice y tú me enseñas.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Más vale callar que con borrico hablar.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
El que corre mucho, atrás se halla.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
El perezoso siempre es menesteroso.
Jamón empezado, pronto mediado.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Hay de todo en la viña del Señor.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Una carreta vacía hace ruidos.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.