Al rico, los amigos le son enemigos.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
En otoño la mano al moño.
Manos duchas comen truchas.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
El uso es maestro de todo.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
El agua derramada es difícil recogerla.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Santo que mea, maldito sea.
Carnero, comer de caballero.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Agarrando aunque sea fallo.
Mano que te da de comer no has de morder.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Hay ropa tendida.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
¿Mirón y errarla?.
Cada mochuelo, a su olivo.
Bien urde quien bien trama.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Volverse humo.
Rana en el fondo del pozo.
Ni hablar mujer, traes pistola.