La caridad empieza por casa.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
A la mujer y a la mula, vara dura.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Demasiada amistad genera enfados
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Esto está en chino.
Otra cosa es con guitarra
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Y vuelta la burra al trigo.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Haber muchos cocos por pelar.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
La buena vida no quiere prisas.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Como la espada, así la vaina.
El deseo hace hermoso lo feo.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Hablar a tontas y a locas.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Otros tiempos, otros modos.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Con el mismo cuero las correas.
Quien mal casa, tarde enviuda.