El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
A Dios, nada se le oculta.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Salvarse por los pelos.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Juegos de manos son de bananos.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Por San Martín, trompos al camino.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
A quién le dan pan, que llore.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Estás entre la espada y la pared.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
A confite de monja pan de azúcar.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
No muerdas la mano que te da de comer.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Cuatro ojos ven más que dos.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Madruga y verás; busca y hallarás.
Año de pitones, año de cabrones.
Andar con pies de plomo.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Más vale oler a asno que a muerto.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Darás con la cabeza en un pesebre.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.