Al endeble todos se le atreven.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Cierre la boca y comience abrir la bolsa.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Música y flores, galas de amores.
Voz del pueblo, voz de Dios.
El mono sabe el palo al que trepa.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Quien tiene tienda que la atienda.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Todo se andará si la vara no se rompe.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Las medias ni pa las mujeres.
El que pestañea pierde.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
A mala leña un buen brazado.
Hacer enseña a hacer.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Justicia y no por mi casa.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Al amigo y al caballo no apretallo.
La confianza mató a su amo.
Puso pies en polvorosa.
Donde manda el perro, se ata al amo.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
El que más hace, es el que menos merece.
Buen oficio es no tener ninguno.
De perdidas al río.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.