A quien presta nada le resta.
Un canasta usada ya no es bonita.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Más verga que el Trica programando.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
De casta le viene al galgo.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
En casa del herrero, asador de madero.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Para el pan ralo, no hay año malo.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Loro viejo no aprende a hablar.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Bollo de monja, costal de trigo.
Campo bien regado, campo preñado.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Además de cornudos, apaleados.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Los casados, casa quieren.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Atente al santo y no le reces.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Tarde piaste pajarito.