Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Para un madrugador, uno que no duerma.
A mal Cristo, mucha sangre.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
La mala costurera, larga la hebra.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Juntos en las duras y en las maduras.
El muerto delante y la griteria atrás.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
La mayor ventura, menos dura.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Cada uno dice quién es.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Fea con gracia, mejor que guapa.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Estar en tres y dos.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
A quien vela, todo se le revela.
Dios no desampara a sus hijos.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Me importa un bledo.
La esperanza es el pan de los pobres.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Dar al olvido.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.