A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
El diablo está en los detalles.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Con la misma vara que midas serás medido.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
De la panza sale la danza.
La Luna de Enero y el amor primero.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
El blanco hielo de agua es mensajero
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Para buena vida, orden y medida.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
De boca para fuera.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
No hay caracol que no tenga vuelta.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Hombres de noche, muñecos de día.
A la de tres va la vencida.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Quien te adula, te traiciona.
Tal vendrá que tal te quiera.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Bien está cada piedra en su agujero.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.