El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
A buena mujer, poco freno basta.
Hablara yo para mañana.
Burro amarrado, leña segura.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
A quien no habla, no le oye Dios.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Tiene Mayo la llave del año.
Hacer bailar el trompo en la uña.
La alegría alarga la vida.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Oír es precioso para el que escucha.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Llegar y besar, suerte es singular.
Quien no sabe, no vale nada.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Hay que tomar el toro por las astas.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Con solo honra no se pone olla.
No necesito tecomates para nadar.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Yo te hice y tú me enseñas.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Estás entre la espada y la pared.
Puso pies en polvorosa.