A chico pié, gran zapato.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Si no es Juan, es Pedro.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
La fantasía es más veloz que el viento
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
A escote, no hay pegote.
Sal derramada, quimera armada.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Quien hace malas, barrunta largas.
La burra no era arisca pero la hicieron.
El amor es de hermano y no de señor.
A batallas de amor, campo de plumas.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Dios no se queda con nada de nadie.
No todo el que trae levita es persona principal
Favor publicado, favor deshonrado.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Nunca llovió que no se despejara.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Perro que ladra no muerde.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
En el pecado se lleva la penitencia.
Cinco: por el culo te la hinco.
Del precipitar nace el arrepentir.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Quien no llora, no mama!
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Hija que casas, casa que abrasa.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Cada oveja con su pareja.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Obras caritativas, esas son mis misas.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.