Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Buscarle la quinta pata al gato.
Si hay miseria, que no se note
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Amores y dolores quitan el sueño.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Lo que haces, encuentras.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Te casaste, te entera.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
A quien presta nada le resta.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El buen vecino, arregla el camino.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Las flores son para los muertos.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Hablando la gente se entiende.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Quien te altera te controla.
Gota a gota, la mar se agota.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.