El gusto de la alabanza a todos alcanza.
El poeta nace y no se hace.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
El alma está no donde vive sino donde ama.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
La fe mueve montañas.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
El primer deber del amor es escuchar.
A viña vieja, amo nuevo.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Que la haga el que la deshizo.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
No hay viejo sin dolor.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Quien no se arriesga no cruza el río
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Dios los cría y el diablo los junta.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.