No tocar pito.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La necesidad tiene cara de hereje.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Palabras de santo, uñas de gato.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Te conozco, pajarito.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Quien ríe y canta su mal espanta
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Al mal paso, darle prisa.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Bailando con la más fea
¡A darle que es mole de olla!
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Contra gustos no hay nada escrito.
Ruego de Rey, mandato es.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Mujer ventana, poco costura.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Bien convida, quien prestó bebe.
Cosa muy querida, presto perdida.
Buena olla y mal testamento.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor