Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Mi secreto, en mi pecho.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Bandera vieja, honra capitán.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Sé osado y serás afortunado.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
El placer es víspera del pesar.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
A buen servicio, mal galardón.
A creer se va a la iglesia.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Entender lo bello significa poseerlo
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
La lealtad se paga.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
A quien vela, todo se le revela.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Ningún rencor es bueno.
Según serás, así merecerás.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
De casta le viene al galgo.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Al hombre de rejo, vino recio.
Riqueza vieja es la nobleza.
Demasiada alegría es dolorosa
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.