Septiembre benigno, octubre florido.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Hacer de tripas corazón.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Hablando se entienden los blancos.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Te casaste, la cagaste.
Decir refranes es decir verdades.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Bonitas palabras al más listo engañan.
El que tiene es el que pierde.
La necesidad carece de ley.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Pedir peras al olmo.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
A pan duro, diente agudo.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
La prudencia nunca yerra.
Por puerta abierta ladrones entran.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Burgáles, mala res.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Más ordinario que una monja en guayos.