Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Una manzana roja invita piedras.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Dar palos de ciego.
A cabo de rato, Andújar.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Apenas nacida, ya la pulga salta y pica.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Boca abierta, dientes de oro.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
En camino largo, corto el paso.
El estreñido muere de cursos.
No es la miel para la boca del asno.
Manos duchas comen truchas.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Cada raposa mira por su cola.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
De desagradecidos está el infierno henchido.
El pan con hartura y el vino con mesura.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
El mejor escribano echa un borrón.
Dios castiga sin palo ni piedra
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Nuestro gozo en un pozo.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
No creó Dios al burro para músico.
El mal cobrador hace mal pagador.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Con buena escoba, bien se barre.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
La mentira y la torta, debe ser gorda.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.