La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Un pie calzado y otro descalzo
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Con el ingrato, no tengas trato.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
No se hablar, y me mandas predicar.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Borracho que come miel, pobre de él!
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Zapatero a tus zapatos.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Dios castiga, pero no ha palo.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
El que más puede, más aprieta.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Campo bien regado, campo preñado.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Más vale tuerta que muerta.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Amor comprado, dale por vendido.
El borracho, de nada tiene empacho.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Pan y vino y carne, a secas.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.