El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Agua cara siempre es mala.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Amor forastero, amor pasajero.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Demasiado al Este es el Oeste.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
El que nada duda, nada sabe.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
En la boca del horno se quema el pan.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Hermanos hay tanto por hacer!
La causa no justifica el motivo.
Buenas razones cautivan los corazones.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
En casa pobre no hay mujer buena.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.