Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
El que no asegunda no es buen labrador.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
La calle es camino de todas partes.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Del lunes la luna es buena.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Bodas largas, barajas nuevas.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Del ahorro viene la posesión.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Es mucho arroz para este pollo.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
El que más hace, menos alcanza.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
El que no habla, no yerre.
Atender y entender para aprender.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Es mejor deber dinero y no favores.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
El buen enero, frío y seco.
¡En San Antonio, rayos y truenos!